martes, enero 22, 2008

HOY ESTOY DE BAJÓN

Hoy he salido algo cabreada de clase, y os preguntaréis por qué, pues bien, os lo voy a contar.

Al punto de la mañana y cuando aún no me he quitado ni la chaqueta, ya tengo a dos o tres alumnos dándome el “parte”

- Seño, se me han olvidado los ejercicios.

-Profe, me he dejado el cuaderno en mi casa.

-Profe, no me he traído la carpeta con las fichas.

Y así, el día lo empiezo ya un poco “tocada” aunque no quiera, porque, ¿cómo voy a trabajar si una parte de la clase no se trae el material o no realiza las actividades?

Después, cuando me pongo a corregir en la pizarra los ejercicios y por curiosidad me voy dando un paseo mirando los cuadernos, ¡cielos! Hay otros dos o tres que tampoco se han traído el trabajo o no lo han hecho, y se han callado cual zorros para que no me entere y les ponga a caldo, con lo cual me pongo ya como una moto y les echo la filípica a todos.

Hoy, creo que me he pasado y les he dicho de todo para ver si espabilan los poco trabajadores, pero luego miré a los que se rompen el espinazo a trabajar y he tenido que parar para decirles que la cosa no iba con ellos, aunque la cara que ponían los pobres era un poema.

Así que he decidido que no voy a pegar la bronca a toda la clase, porque no quiero que los buenos estudiantes tengan que oir las regañinas que les echos a los vagos de siete suelas, y de aquí en adelante sólo lo haré a aquellos que sean merecedores de ella y cuando la parte trabajadora no esté delante, ya veré como me las apaño.

Después de todo, hay alguno que a pesar del broncazo aún viene y me cuenta su vida, y tengo que hacerle una caricia, y es que en el fondo son chicos muy majos aunque bastante flojos.

Siento daros la vara, mañana seguro que cuento alguna gracieta que hay muchas, lo que pasa es que se me olvidan.

domingo, diciembre 23, 2007

Fin del primer asalto. FELIZ NAVIDAD

Último día del primer trimestre, las hordas rugen en la fila dispuestas a pasárselo bien, jugar y salir luego escopetadas hacia sus casas a inflarse de polvorones y mazapanes.

Toca la sirena de entrada a las aulas, suben por las escaleras y es un bullir de niños y niñas que vienen contentos por ser el día de las tan esperadas vacaciones, deseando entrar a armar jaleo, cantar y reírse con el grupo.

Normalmente programamos a primera hora una película para hacer boca, suele ser de esas que tanto les gusta y que hace poco han estado en los cines; después vuelven a las clases donde sacan los juegos de mesa que han traído para pasar el resto de la mañana.

Toca la hora del recreo y bajan desaforados por las escaleras camino del patio, con sus bocatas en la mano, allí en el patio se juntan con el resto de los alumnos: unos van disfrazados, otros llevan la cara pintada, los más tienen las manos llenos de caramelos de la fiesta de clase y todos corren por las canchas y las zonas de arenas persiguiéndose para jugar a no se sabe bien qué.

Vuelve a tocar la sirena de vuelta al trabajo (parece la canción de Manuel) y ¡vuelta a subir bastante alborotados!, ya queda menos…

Algunos años preparan una fiesta a base de patatas, gusanitos y refrescos, afortunadamente este año se les ha pasado y eso que nos hemos evitado, porque no os podéis imaginar la que se forma, parece que nunca han comido nunca una patata frita. Este año los juegos de mesa han funcionado bastante bien y han disfrutado mucho. Algunos se lo han pasado de perlas pintando en la pizarra, (mira que les gusta hacerlo).

¡Por fin ¡ reparto de notas y ¡Oh sorpresa! Los que no han dado un palo al agua se ponen a llorar por esos suspensos tan merecidos, los que han trabajado saltan de alegría por sus buenos resultados y todos en general se intercambian los boletines para contrastar sus calificaciones. Pero todos salen la mar de contentos del colegio y me dan unos besos deseándome felices fiestas.

Cuando todos se han ido, respiro tranquila y bajo despacio las escaleras, llego a la sala de profesores y me siento a intercambiar impresiones con los compañeros, todos tenemos la misma expresión de cansancio y felicidad a la vez.

¡Las vacaciones han comenzado!

FELIZ NAVIDAD A TODOS

lunes, noviembre 12, 2007

OTRO EPISODIO

Pues sí, Julia, claro que me acuerdo de ese episodio.

Fue también en una clase de Conocimiento del Medio, la clásica “cono”. En la parte en la que estaba explicando con todo lujo de detalles el aparato reproductor masculino, yo hablaba de los testículos y en un momento determinado me fijo en las caras de los chicos y veo que todos ponen caras de poker.

Entonces sospechando lo que ocurría pregunté:

- Sabéis lo que son los testículos, no ?

Nadie osaba contestar y a todo esto tenía una lámina enorme colgada en la que se veía perfectamente la parte aludida.

Entonces uno más decidido y sin pelos en la lengua dijo a voz en grito:

- Pues que van a ser, ¡ Los huevos!

Risa nerviosa general y asentimiento por los alumnos que ya empezaron a decir todos los sinónimos de la susodicha palabra que utilizaban sus amigos y familiares.

Pasamos un rato agradable y sirvió de relax para ellos la salida de aquel chaval.

jueves, noviembre 01, 2007

POR TESTÍCULOS


Hace ya bastantes años, en los albores de la democracia, que empezamos en las escuelas a explicar la reproducción humana y los aparatos genitales de ambos sexos, cosa que no se hacía antes.

Cuando empezábamos a hablar de este tema, los alumnos, la verdad, se ponían bastante nerviosos y un día que estaba metida en faena, explicando el aparato reproductor femenino, y ante los dibujos que veían en la lámina expuesta en la clase, los chicos estaban totalmente revolucionados; haciendo gestos, dándose codazos, risitas varias, en fin, un sin fin de tonterías y sandeces que dicho sea de paso me incordiaban en la explicación.

Llegó el turno al sexo masculino y, los chavales seguían dando la tabarra de puro nerviosos. Ya me tenían hasta la coronilla cuando se me ocurrió decirles:

-Chicos todo esto, los testículos, el pene, y demás órganos, los tienen las personas corrientes, sanas y fuera de toda duda .Lo raro es que un chico no tenga testículos, y sería una persona digna de estudio, así que el que no tenga estos atributos masculinos que lo diga para poder estudiar su caso.

Oye, fue mano de santo, no se oyó una mosca en el resto de la explicación. Nadie osó decir esta boca es mía y pude terminar la clase con total normalidad.

Tengo que decir que actualmente eso ya no ocurre, los chavales afrontan ese tema con la mayor normalidad, hacen preguntas y se interesan por todo aquello que les llama la atención.

martes, octubre 23, 2007

ECOLOGÍA

Empezamos este curso con el firme propósito de concienciar a los alumnos en la ecología, para ello hemos tenido talleres sobre medio ambiente: reciclar, reducir, reutilizar. En el colegio se cuida al detalle el ahorro energético, el respeto al entorno, la protección a los animales…

Después de todo esto que nos llevó varios días de trabajo, programaciones, puesta a punto, nos fuimos al Parque del Sureste en la zona del Henares , para una clase práctica en un medio genial.

Hasta aquí todo fenomenal: íbamos con monitores que les enseñaban la zona, las especies vegetales, estuvieron en un observatorio de aves con sus correspondientes prismáticos, vieron el río Henares y un antiguo meandro, que ahora está seco a causa de unas lluvias torrenciales en años pasados que hizo que el río se desviara de su cauce, nidos de cigueñas y una colonia abundante de cotorras argentinas que han encontrado aquí su hábitat.

Los niños empezaban a entender eso del respeto a la naturaleza con que les habíamos bombardeado en días anteriores, les gustaba el campo, el trino de los pájaros, el aire limpio, aunque el sonido de los aviones del aeropuerto de Barajas no dejaba de molestar tanto a ellos como a las aves.

De regreso al punto de encuentro con el otro grupo nos detuvimos a ver la cicuta, planta que no habíamos visto nunca y curiosa por la uso que se le ha dado en la historia para quitar de en medio a algún rival. En esto que sale una maravillosa mariposa volando y la reacción de dos o tres chavales fue:

-¡Mátala! ¡Mátala! ¡Espachúrrala!-

Y salieron tras ella para poner en práctica sus instintos asesinos.

De piedra nos quedamos todos. Está visto que por mucho que prediques siempre hay alguien que no hace ni caso.

Sólo me consuela pensar que si no a todos, sí a algunos les habrá llegado el mensaje que nosotros queríamos y pondrán en práctica esas recomendaciones que en estos tiempos que corren cada vez son más necesarias.

domingo, septiembre 23, 2007

¡¡¡¡QUE VIENEN!!!!

Hora: 9 menos 10 del primer día de clase de este curso. Los chicos y los padres se agolpan a las puertas del colegio, empujando por ser los primeros.

La conserje sale a abrir las puertas y ante tamaña multitud, toma sus precauciones, a saber: en cuanto abre, se hace rápidamente a un lado para no ser aplastada por las masas, casi sin tener tiempo de abrir la verja ya están empujando los alumnos como si la vida les fuera en ello. ¿Habéis visto una estampida en las películas del oeste? Pues es la misma imagen, los niños corren desbocados por el patio arrastrando las mochilas con ruedas que más que correr, vuelan, tropezando por todas parte con todo lo que encuentran a su paso ¡¡¡y todo eso por ser los primeros de la fila!!!

Ni que decir tiene que todos los días ocurre lo mismo, sobre todo con los más pequeños, que les encanta ser los primeros en cualquier cosa.

La mañana transcurre tranquila porque los alumnos se conocen del curso anterior a excepción de algunos que repiten y se incorporan nuevos al grupo y otros que llegan (de otros países), poco que hacer: copiar el horario, recordar las normas de clase y del colegio, hablar del material, libros…….

A la hora del recreo los amigos se intercambian impresiones sobre los profes y compañeros nuevos y acto seguido pasan a lo más importante para ellos ¡El partido de fútbol! (Señor qué cruz)

Cuando por fin se acerca la hora de la salida, los chicos ya no pueden más y rebullen en sus asientos. Toca la sirena. Salen escopetados y ¡otra vez a correr a ver quién sale el primero! Vuelta arrastrar la mochila, tropezando por todas partes y me doy cuenta que les durará poco y luego tendrán que cargarla a hombros.

Fin del primer asalto. Mañana será otro día y empezaremos la dura tarea de hacerles estudiar y aprender lo máximo posible.

lunes, junio 04, 2007

RECIBIMIENTO DE MIS FANS

He estado unos días de baja por motivos de salud (nada grave), y cuando hablaba con las compañeras de mi nivel y les preguntaba qué tal iba mi curso, las veía dubitativas y me decían :
-No te preocupes y ahora no pienses en el colegio, tú tranquila que está todo controlado.
Cuando ya faltaban dos o tres días para incorporarme, empezaron a lanzarme señales de que no todo iba tan bien; no trabajaban, no traían los deberes hechos, se peleaban…… en fin, me dije, lo de siempre, sólo que un poco más desmadrados.
El día de mi incorporación tenían a un centinela en le pasillo vigilando mi llegada y cuando entré: ¿qué creéis que hicieron?; pues empezaron a cantarme y a aplaudir mi vuelta al curro. Por lo visto me echaban de menos y tenían ganas de que regresara : Soy tonta, pero me hizo ilusión que me hicieran ese recibimiento y de que se alegraran de volver a la rutina diaria, de mis regañinas por la falta de estudio y de trabajo. Me hizo sentir que lo que hacía estaba bien y lo apreciaban.
¿O sería que el refrán ese de “otra vendrá que buena te hará “, es cierto? Bueno, yo por lo pronto me quedo con lo buena impresión y con la alegría del la acogida.
Ya ha pasado la euforia de mi vuelta y todo está dentro de la normalidad. El final de curso se acerca a pasos agigantados y no se como hacer para que los más vagos se pongan las pilas.
¿Pero qué digo? : a buenas horas mangas verdes. Ya está todo hecho y poco se puede recuperar; el año que viene otro gallo cantará .
Mira que estoy hoy refranera....

lunes, abril 23, 2007

HERIDAS DE GUERRA

Ayer me tocó vigilar el recreo en una zona bastante tranquila, el día era estupendo y se estaba fenomenal en el patio.
Los pájaros se peleaban por las miguitas de los bocatas que iban soltando los niños cual Pulgarcitos, el sol brillaba radiante y no había nada que presagiara ningún problema.
Yo suelo andar arriba y abajo por la zona que me toca para que no haya follones y todos estén vigilados; en uno de estos paseos ¡Oh dios! Siento como si un árbol se me cayera encima; me tambaleaba y no podía mantenerme en pie.
Como pude me agaché para no caerme al suelo, me agarraba a las baldosas del patio y no veía nada más que estrellas, que como en los cómic daban vueltas a mi cabeza.
Al cabo de unos interminables minutos me fui incorporando y miré a mi alrededor para saber que me había ocurrido. Vi a unos chavales que se acercaban a inspeccionar el accidente, (a todo esto, yo seguía mareada y pálida como un muerto).
Parece ser que el causante de mi mareo fue un tremendo balonazo, no se si con intención o sin ella, que me arrearon en la cara.
Pregunté y a gritos me espetaron :
-¡Ha sido el Moja!
El Moja es un alumno marroquí, Mohamed es su nombre, más malo que la quina, que en cuanto vio y oyó aquella salió escopetado patio a través con el balón de fútbol bajo el brazo. Y échale un galgo, no podía mantenerme en pie como para ir tras él a buscarlo.
Las gafas, todas torcidas y menos mal que no me las rompieron porque me las acababa de comprar y me habían costado un riñón y parte del otro, los pelos todos de punta se me pusieron y no era capaz de poner orden en mi cabeza.
Menos mal que un compañero que vio el accidente vino enseguida a socorrerme, y a investigar el suceso.
Y no, no fue el Moja el causante del estropicio, sino unos enanos del segundo ciclo que como no tenían sitio en la cancha de fútbol, se pusieron a jugar en zona prohibida a tal fin con un balón de baloncesto, pero pegándole patadas con saña , alevosía y con todas sus fuerzas. Y allí estaba yo, en el sitio justo para recibir el impacto.
¡Dios lo que sufre una!,en el colegio corrió como la pólvora la noticia: “A la profe le han dado un balonazo que le han roto las gafas y la han tirado al suelo”
Mis alumnos los pobres subían al término del recreo asustados, (bueno eso creo, cualquiera sabe ) por si me habían hecho algo grave y cuando se cercioraron de lo contrario se reían a mandíbula batiente, ¡encima con cachondeíto!.
Estuve el resto de la mañana como un zombi y no di pie con bola, y ahora cuando lo cuento la gente se parte de risa pero a mí maldita la gracia que me hace porque se me hinchó la nariz y estuve todo el día con la cara dolorida.

lunes, marzo 19, 2007

DESFILE DE RANAS





Por fin mis niños han terminado la rana; ya os comenté el otro día que estaban haciendola en la clase de trabajos manuales, y no os podéis imaginar que éxito ha tenido.
Cuando esta mañana sonó la sirena para formar las filas y subir a clase, me sorprendí viendo una reata de chavales, todos en fila india con una rana de tela de colores colocada, unos en la cabeza, otros en el hombro y algunos la llevaban en la mano como quien lleva un peluche.
Pero no quedó ahí la cosa; en plena explicación, me doy cuenta que la mayoría está con la dichosa rana en una mano y acariciándola con la otra, con los ojos en blanco, que sólo les faltaba decirle palabras cariñosas, acunarla y cantarle una nana.
Me voy a poner seria y no dejar que la saquen en clase, porque no dan pie con bola y no se enteran de lo que explico.
Todo esto me convence que les hace más ilusión cualquier juguete fabricado por ellos mismos, que el más sofisticado aparato con que suelen descolgarse padres y abuelos en Reyes.

martes, marzo 13, 2007

TRABAJOS MANUALES

Tenemos un área que es educación artística y en ella trabajamos la plástica y la música en todas sus facetas.
Un año se nos ocurrió que debían nuestros alumnos aprender a manejar la aguja de coser para que adquirieran soltura y pudieran comprobar que ese no era sólo un trabajo de “mujeres”, que se podían hacer muchas cosas aparte de coser un botón.
Craso error. Se me presentó indignada una madre diciendo a voz en grito que su niño no cosía, que para eso estaba ella.
Por más que le razonaba y le decía que era un simple trabajo de clase y que no pretendía ningún fin oscuro, ella se emperró y se negó a que su hijo realizara la actividad. Dejó que su hijo estuviera cruzado de brazos durante todo el tiempo dedicado a ese trabajo antes que permitirle coser.
A todos los chicos les encanta ese trabajo porque es algo que no han hecho nunca y además se hacen un muñeco que se convierte en su mascota. Es una rana rellena de arroz a la que llevan a cuestas a todos lados y la guardan durante años con todo cariño.
Un día en que estaba toda la clase cosiendo muy animada y contenta, vino a mi mesa un chaval algo gordito y muy simpático a enseñarme su trabajo para que le guiara y le empezara la rana. Cuando se marchaba hacia su sitio para sentarse y proseguir con su tarea, con horror contemplé cómo otro, que era de la piel del diablo, le ponía la mano en el asiento, y en ella brillaba una aguja de lana enorme y gorda apuntando hacia arriba que hizo que me levantara de un salto para evitare la catástrofe. Pero fue imposible, el niño que iba hacia su puesto se dejó caer y….el grito que dio aún lo oigo cuando recuerdo el suceso; mientras el otro se partía de risa y a mí se me ponía los pelos como escarpias.
Temblando, intenté sacarle la aguja y no pude, porque la tenía metida hasta dentro y no había por donde cogerla. Tuve que llamar a un compañero para que me ayudara y poder sujetar al pobre muchacho que estaba atacado de los nervios, (y yo con él).
En vista del suceso nos fuimos escopetados al ambulatorio de la S.S. para que le viera un médico.
Cuando le vio se echó las manos a la cabeza y nos dijo que podía haberse quedado cojo, que gracias a la grasa que tenía en la nalga no le había llegado la aguja al hueso, que hubiera sido lo peor. A mí un sudor se me iba y otro se me venía pensando en ello.
Pero afortunadamente todo quedó en un susto y un castigo para el bestia que le cosió el culo.

lunes, febrero 26, 2007

EL GANAO

En aquellos tiempos en que yo empecé a ejercer en un pueblo de Cádiz, de vez en cuando afloraban, al igual que ahora, las plagas de piojos, qué digo, ¡abundaban los piojos!
Como no había por parte de las autoridades municipales ni sanitarias ninguna medida de prevención o de información a los padres de los niños, las maestras y maestros teníamos que tomar medidas.
Cuando veía rascarse desenfrenadamente a los chavales la cabeza, me ponía manos a la obra:
Llamaba uno por uno a los niños, que tenían que venir a mi mesa con su lápiz, y yo sentada en ella lo cogía y les miraba la cabeza para ver si tenían los dichosos piojos. Si era así los mandaba a su casa con una nota para que tomaran medidas y le limpiaran de “habitantes”.
Un día de esos en que mandé a un niño con su notificación, se me presentó la madre muy ofendida porque , según decía ella, “zu niño era no un piojozo y que ella no conzentía que yo lo puziera en duda”.
Yo le expliqué que no era nada del otro mundo, pero que tenía que quitarle a su hijo todo el rebaño que pastaba por sus lindos pelos (entre piojos y liendres), y ella seguía en sus trece diciendo que “zu hijo no tenía ná de ezo que yo afirmaba”.
Cansada de discutir llamé al niño y le enseñé la plaga que albergaba su angelito, y cuando la vio dijo:
-¡Ah, ezo!, pero zeñorita, zi ezo ehz un ganao que llevamos tos”

domingo, febrero 04, 2007

EL DÍA DE LA PAZ

DÍA DE LA PAZ

El día 30 de enero se celebra el día de La Paz y como no puede ser menos, nosotros también lo celebramos.
Durante toda la jornada se hacen charlas, talleres, juegos solidarios, se proyectan películas y documentales para luego debatir y hacerles pensar en el significado de la palabra ”PAZ”, siempre trabajado a su nivel, claro. Es un día extraordinario para ellos y les gusta mucho.
Este año, en mi nivel, proyectamos el documental “Tú puedes cambiar el mundo”; después del debate, realizaron un mural colectivo con las frases alusivas al tema y trabajaron en grupos en diversas tareas y colaborando entre ellos.
Todo muy bien, aunque algunos intentaban reventar la armonía, sin mucho éxito, todo hay que decirlo; estuvieron toda la mañana muy animados y atareados realizando las distintas actividades que habíamos preparado.
Después del recreo, ensayamos la canción “Imagine” de Jhon Lennon que íbamos a cantar en el acto final y confeccionaron una pequeña pancarta que todos debían llevar en dicho acto en el patio de recreo con todos los alumnos del centro, incluidos los infantiles (3-5 años).
Era digno de ver la alegría con que todos coreaban y gritaban sus consignas alusivas, cantaban las canciones, y aplaudían a rabiar.
Las vallas del colegio estaban repletas de padres y mirones que se lo pasaban en grande al ver a toda la menudencia hacer propuestas para un mundo sin conflictos, empezando por los que surgen el patio de recreo por las pistas y las disputas más peregrinas.
Cuando acabó la jornada y se pusieron en fila para salir, iban contentos y satisfechos pensando que ellos también pueden hacer algo por un mundo en Paz.
Otro día os contaré algunos detalles que suelen pasar (a mí al menos sí me han pasado) en este día de la paz. Sobre todo cuando surge el tema de una pelea entre amigos y compañeros. Pero ya digo, eso será otro día. Este año todo ha salido a pedir de boca.
Hasta otra.

domingo, diciembre 31, 2006

LO QUE HAY QUE VER

Lo que os voy a contar no se si es para reír o llorar, ya me diréis vosotros como he de tomármelo, ahí va lo que me pasó el otro día en clase.
Estaba explicando, aclarando dudas y corrigiendo ejercicios, en fin todo lo que se hace en una clase normal de un día cualquiera.
Llaman, la conserje me trae una nota, me acerco un momento a la puerta a leerla y cuando cierro y me vuelvo hacia la clase ¡¡¡¡¡¡HORROR!!!!!!! ¿¿¿¿Que ven mis ojos ¿?????? Pues a un alumno en la palestra con los pantalones bajados y enseñando el “mandaíto” (no puedo llamarlo con otro nombre)
Me quedé de piedra.
¿Qué hacer en esta situación?
Pues charla al canto , bajada a jefatura de estudios, castigo correspondiente. Y la contestación del chaval a la pregunta de por qué lo hizo fue : “ Era para hacer una gracia “
En fin no gana una para sustos, ahora me río y cuando lo cuento la gente se hace de cruces, pero en ese momento me llevaban los demonios.
Por más que una se esfuerza en enseñar a comportarse y buenos modales siempre me sorprenden con alguna “gracia”

miércoles, noviembre 22, 2006

HORMONAS A TOPE


Llevo un tiempo sin escribir por falta de lo mismo, tiempo, pero hoy que estoy un poco más libre, me decido a poneros esta muestra de la prosa coloquial de mis alumnos, que dicho sea de paso, están como motos, con las hormonas a cien, y no saben como llamar la atención de sus compañeras.
Esta nota la confisqué un día en que yo explicaba con afán lenguaje, y les glosaba las virtudes de leer para pasar un rato agradable, aprender, divertirse..., en fin todas esas cosas que decimos a los niños para que lean un poco, pero a la vista está que no me hacían ni puñetero caso.
La cuestión es que como leer, leer, no leían, pero sí escribían y se mandaban estas notitas, de las cuales yo cogí una por azar.
El dichoso papelito me sirvió por lo menos para explicar a los implicados cómo se escribe el verbo gustar.¡Espero que lo hayan aprendido!

domingo, octubre 15, 2006

¡¡¡PRIMERA EXCURSIÓN DEL AÑO!!!

En fin, nunca escarmentaré, porque no se me ocurre otra cosa que proponer una excursión a la sierra de Madrid, concretamente al valle del Lozoya a ver al natural esos parajes espléndidos que los chicos han estudiado en los libros en este curso recién comenzado.
Al punto de la mañana salimos todos contentos con la mochila a cuestas llena de bocadillos y ganas de pasarlo bien, poco les faltaba para cantar eso de “Qué buenas son las seños del colegio, qué buenas son, que nos llevan de excursión.”
Al llegar a Rascafría bajamos del autobús y empezamos a caminar por una senda muy apropiada para los niños, porque era muy llana y se andaba de maravilla.
El día estaba genial, ni frío ni calor, el sol no brillaba lo cual era mejor para nuestras in tenciones de hacer una marcha observando el paisaje, las montañas y la flora del lugar, no sudaríamos ni nos agobiaría el calor.
A la media hora ya empezamos a ver que los chavales no estaban en su mejor forma y teníamos que andar arreando a los rezagados, pero, ¡ay! eso era al principio, conforme pasaba el tiempo y la marcha avanzaba, se les bajaba la pez al culo como quien dice y empezaban a preguntar que cuánto faltaba, que si ya estábamos llegando
Se distraían con cualquier cosa, unos caballos sueltos por el monte, unas vacas, unas setas…Todo eso les sorprendía y a nosotros nos gratificaba ver las caras de sorpresa que ponían.
Bien se veía que no salían del duro asfalto a menudo y todo les llamaba la atención. Da pena ver a chicos de 10, 11 años que no han visto al natural un gallo o animal parecido, pronto sólo lo conocerán por los libros y los dibujos animados…¡¡¡qué pena!!!!!
Sigamos narrando en orden la salida: Después de una hora y media más o menos hicimos una parada para comer el bocadillo de media mañana y reponer fuerzas.
Seguimos la ruta y ya digo que no eran muy andarines, uno de ellos nos proporcionó una rama que encontró en el suelo y que yo utilicé para seguir arreando como quien lleva un rebaño de cabras, ya digo, con el bastón iba azuzando a los chavales porque se quedaban rezagados.
Cuando llegamos al sitio convenido , en donde se encuentra una especie de monumento al guardia forestal y que era el final de la marcha, nos detuvimos para comer y descansar hasta que el autobús nos recogiera unos metros más abajo .Mira que el paraje era un sitio precioso y la vista era de lo mejor, pero ellos no estaban por la labor.
Allí acabaron por desmadrarse, después de comer y sin soltar la mochila, (no la dejaban ni a sol ni a sombra), empezaron a correr e incordiarse los unos a los otros y, claro, siempre venía alguien a darnos el parte. No nos dejaban a nosotros descansar y comer el bocata que llevábamos, así que teníamos que levantarnos a poner paz y ver qué pasaba. Fue muy cansado.
A las 3 y media decidimos visto el panorama empezar a bajar al lugar en que nos esperaba el bus. El camino fue corto y en especial sonoro, (por los gritos que iban arreando).
Montamos en el autobús y allí ya no tengo fuerzas para recordar la lata que dieron los malditos; no se sentaban ni a tiros, se daban con todo lo que tenían a mano, que aunque no era mucho cualquier cosa les servía como arma de guerra. En fin, ya digo que fue un poema de regreso. Nos juramos todas/os los que íbamos a cargo de la jauría que por este año ya habíamos cumplido y les amenazamos con suspender el resto de las salidas, fuera donde fueran. Ya veremos si surte efecto.
Desde luego no se paga con dinero el trabajo que realizamos. Menos mal que se nos olvida de una vez a otra.

domingo, septiembre 24, 2006

COMENTARIOS EN CLASE

Los niños son una incógnita, no sabes por dónde te van a salir y si tú crees que no se enteran de nada, vas listo. Mejor no hables delante de ellos ni en clave, porque son unos linces y las cogen al vuelo. Si no, ved lo que me comentó un niño a la pregunta de porqué había faltado los dos días anteriores:
-He estado en casa de mis abuelos estos días porque mi madre se ha ido a Londres a abortar (sic).
Me dejó de piedra el que un niño estuviera al tanto del motivo del viaje de su madre y si ésta se entera que va diciendo eso por ahí le da algo.
Ese mismo alumno, cuando estábamos dando la unidad de la reproducción humana, (que por cierto les gusta un montón y se dan codazos, risitas nerviosas, miradas de complicidad…pero eso lo dejo para otro día), me preguntó muy interesado por el tema:
-Seño, las mujeres que han tenido un aborto, ¿pueden volver a tener hijos?
Estaba visto que el tema se le quedó grabado y no había ocasión en que no preguntase o dijese algo a propósito de ello.
Tiempo después me encontré a ese mismo chaval en la calle y pude comprobar que estaba hecho un chaval estupendo y me contó sus proyectos. Espero que se hayan cumplido todos.

martes, septiembre 12, 2006

¡A las trincheras!

Acabamos de empezar el curso y el colegio parece un campo de batalla, hay obras que se podían haber realizado en verano y, claro, no se han hecho, para qué, si se pueden hacer cuando todos los niños están ya en las clases y darles la matraca a ellos y no dejar trabajar a los profesores....
Cuando digo las trincheras es así literalmente el aspecto que tenía el colegio el día 1 en que me incorporé, veréis: los servicios de alumnos no existían, solo las paredes, los materiales yacían por los pasillos, los sanitarios dormían en los descansillos, los cables de las máquinas salían de las clases y las puertas de algunas aulas sencillamente ya no estaban.. El polvo se podía masticar, y al andar por los pasillos quedaban tus huellas en el suelo como testimonio escrito de toda la incompetencia de que son capaces los encargados del mantenimiento de los colegios.
Todo era un caos y no se podía andar por ningún sitio, no había hueco para que nosotros, los profesores, pudiéramos hacer nuestro trabajo,
-Esto será el primer día- pensamos con optimismo, el lunes estará todo solucionado.
Infelices de nosotros. Al día de hoy martes 12 de septiembre, el caos sigue imperando en el centro. Los alumnos no pueden ir a los lavabos de su planta y tienen que bajar a otra para poder usarlos, el polvo y el calor que hace en las aulas nos hace pensar en el desierto, y va para rato......
Pero como no todo son tristezas ante la falta de respeto al trabajo de un colectivo que es fundamental para el futuro de un país, otra vez empiezo con el corazón alegre y el ánimo claro para olvidar todas esas “pequeñas” zancadillas y poder hacer mi trabajo lo mejor que pueda en esas circunstancias.
9 de la mañana: todo son ojos y miradas entre ellos. Entran a clase y se sientan con sus amigos del curso anterior. Después de un rato y tras haber roto el hielo, la clase va como una seda y se sienten ya como en casa, “en su cole”.Hablamos de los proyectos que tenemos en el año que empieza , se les ve ilusionados...¡Dios mío que sigan con ilusión y ganas!
La mañana pasa volando y cuando toca el timbre anunciando la hora de la salida , corren por los polvorientos pasillos, bajan de dos en dos los escalones y enfilan la salida con una vitalidad que da gloria verlos.
Se acabó el verano y empieza la ardua tarea de sacar lo mejor de todos ellos

martes, junio 27, 2006

FIN DE CURSO

El último día de clase fue de lo más ameno, tuvimos de todo: a primera hora nos vimos la peli “Un canguro super duro” que parece que les gustó porque las fieras rugían en los momentos más emocionantes. Estaban todos los alumnos del ciclo, 75 para ser exactos, se puede uno imaginar cómo estaba el patio de butacas. Lo montamos en el teatro con una pantalla super grande y un videoproyector, vamos que parecía un cine de verdad.
Después de ver la peli, un grupo de niñas había ensayado unos bailes que nos hicieron mover el esqueleto en el teatro con luces y toda la parafernalia que necesitaban para su actuación; la verdad es que lo hacían muy bien, algunas mejor que estudiar.
Y por último tuvimos una fiesta de patatas, gusanitos, cortezas.....y refrescos para celebrar las vacaciones. Se pusieron hasta las cejas de todas esas guarrerías que venden en los frutos secos y que les gusta tanto, vamos que parecía que no habían comido en su vida. Cuando ya la cosa empezó a derivar en la batalla campal de cortezas y panchitos vimos que era la hora de subirnos a clase para acabar de rematar la faena: “Las notas”
Y ahí fue el momento más decepcionante para algunos, sobre todo los que no habían pegado un palo al agua, no sé por qué extraña razón creían que iban a aprobar sin haber trabajado y sin abrir un libro. Los demás, los que se lo habían currado, estaban más contentos que unas castañuelas y haciendo la lista de los regalos que iban a pedir por haber hecho bien su trabajo. Pobres padres, lo caro que les sale que sus hijos aprueben.
Y en ese momento tocó la sirena y salieron escaleras abajo chillando y cantando a voz en grito. Yo me senté un momento en la silla para hacerme a la idea de que ya no tendría que aguantar el rugido de la marabunta y relajarme un poco, que la mañana había sido muy movidita.
Y así, yo también me fui despacito y me di un homenaje tomándome una caña con los compas para celebrar que las clases habían por fin terminado.

miércoles, junio 14, 2006

EL PATIO

El patio de mi colegio, mejor dicho, el patio del colegio donde trabajo impartiendo clases es un patio de lo más particular, como me recuerda una canción infantil; allí se dan cita a la hora del recreo 600 niños de edades comprendidas entre 5 y 12- 13 años.
Pero creáis que se mezclan, no, cada ciclo juega en un determinado lugar que ellos mismos han prefijado, pueden hacerlo por todo el patio. Lo único que está repartido son las canchas de deporte.
Los mas pequeños cuando llegan al colegio se reúnen en la zona de arena y allí juegan con cubos y palas igual que en una playa; pero no duran mucho porque poco a poco empiezan a hacer incursiones y explorar todo a lo largo y ancho de todo el recreo, y pasado el primer trimestre ya no quieren permanecer en la zona de "los pequeños", se van de excursión y se adentran en todos esos espacios para ellos desconocidos.
Y los mayores, ¡ay! esos, campan a sus anchas por la zona de las pistas imponiendo su ley, que es la de" como soy el mayor, me toca jugar a mí y tú te fastidias"; todos los días hay discusiones por la zona de futbol, y eso que tienen repartidas las canchas por ciclos, pero es la ley del más fuerte.
Los que son del 2º ciclo no creáis que se dejan intimidar, luchan por sus derechos como jabatos.
Cuando me toca guardia en el patio de recreo, y eso es dos días a la semana, es un verdadero martirio, sobre todo ahora que ya finaliza el curso. Los pequeños se meten con los mayores y les incordian, los mayores abusan de su fuerza y les dan collejas, las niñas pasean y juegan a la goma, y algunas se sientan para oír música en su MP3. En fin, los más pesados sin duda son los infantiles, que te tienen hasta la coronilla con: "que no me deja jugar....", "que no me ajunta....." “ que me ha dicho pu... y lo que sigue...”, “ que me ha dado una patada en mis partes”
Os podéis imaginar que es un no parar y no te dejan ni comer la manzana de media mañana, a veces se te atraganta, y eso sin contar los balonazos que te arrean sin cesar cuando estás en la zona de las canchas .
Pero que queréis, me encanta mi trabajo y no lo cambio por nada, aunque si cambiaría a algunos pelmazos que te tiran de la chaqueta para que les hagas caso.

Diario de una maestra

Diario de una maestra