He estado unos días de baja por motivos de salud (nada grave), y cuando hablaba con las compañeras de mi nivel y les preguntaba qué tal iba mi curso, las veía dubitativas y me decían :
-No te preocupes y ahora no pienses en el colegio, tú tranquila que está todo controlado.
Cuando ya faltaban dos o tres días para incorporarme, empezaron a lanzarme señales de que no todo iba tan bien; no trabajaban, no traían los deberes hechos, se peleaban…… en fin, me dije, lo de siempre, sólo que un poco más desmadrados.
El día de mi incorporación tenían a un centinela en le pasillo vigilando mi llegada y cuando entré: ¿qué creéis que hicieron?; pues empezaron a cantarme y a aplaudir mi vuelta al curro. Por lo visto me echaban de menos y tenían ganas de que regresara : Soy tonta, pero me hizo ilusión que me hicieran ese recibimiento y de que se alegraran de volver a la rutina diaria, de mis regañinas por la falta de estudio y de trabajo. Me hizo sentir que lo que hacía estaba bien y lo apreciaban.
¿O sería que el refrán ese de “otra vendrá que buena te hará “, es cierto? Bueno, yo por lo pronto me quedo con lo buena impresión y con la alegría del la acogida.
Ya ha pasado la euforia de mi vuelta y todo está dentro de la normalidad. El final de curso se acerca a pasos agigantados y no se como hacer para que los más vagos se pongan las pilas.
¿Pero qué digo? : a buenas horas mangas verdes. Ya está todo hecho y poco se puede recuperar; el año que viene otro gallo cantará .
Mira que estoy hoy refranera....
lunes, junio 04, 2007
lunes, abril 23, 2007
HERIDAS DE GUERRA
Ayer me tocó vigilar el recreo en una zona bastante tranquila, el día era estupendo y se estaba fenomenal en el patio.
Los pájaros se peleaban por las miguitas de los bocatas que iban soltando los niños cual Pulgarcitos, el sol brillaba radiante y no había nada que presagiara ningún problema.
Yo suelo andar arriba y abajo por la zona que me toca para que no haya follones y todos estén vigilados; en uno de estos paseos ¡Oh dios! Siento como si un árbol se me cayera encima; me tambaleaba y no podía mantenerme en pie.
Como pude me agaché para no caerme al suelo, me agarraba a las baldosas del patio y no veía nada más que estrellas, que como en los cómic daban vueltas a mi cabeza.
Al cabo de unos interminables minutos me fui incorporando y miré a mi alrededor para saber que me había ocurrido. Vi a unos chavales que se acercaban a inspeccionar el accidente, (a todo esto, yo seguía mareada y pálida como un muerto).
Parece ser que el causante de mi mareo fue un tremendo balonazo, no se si con intención o sin ella, que me arrearon en la cara.
Pregunté y a gritos me espetaron :
-¡Ha sido el Moja!
El Moja es un alumno marroquí, Mohamed es su nombre, más malo que la quina, que en cuanto vio y oyó aquella salió escopetado patio a través con el balón de fútbol bajo el brazo. Y échale un galgo, no podía mantenerme en pie como para ir tras él a buscarlo.
Las gafas, todas torcidas y menos mal que no me las rompieron porque me las acababa de comprar y me habían costado un riñón y parte del otro, los pelos todos de punta se me pusieron y no era capaz de poner orden en mi cabeza.
Menos mal que un compañero que vio el accidente vino enseguida a socorrerme, y a investigar el suceso.
Y no, no fue el Moja el causante del estropicio, sino unos enanos del segundo ciclo que como no tenían sitio en la cancha de fútbol, se pusieron a jugar en zona prohibida a tal fin con un balón de baloncesto, pero pegándole patadas con saña , alevosía y con todas sus fuerzas. Y allí estaba yo, en el sitio justo para recibir el impacto.
¡Dios lo que sufre una!,en el colegio corrió como la pólvora la noticia: “A la profe le han dado un balonazo que le han roto las gafas y la han tirado al suelo”
Mis alumnos los pobres subían al término del recreo asustados, (bueno eso creo, cualquiera sabe ) por si me habían hecho algo grave y cuando se cercioraron de lo contrario se reían a mandíbula batiente, ¡encima con cachondeíto!.
Estuve el resto de la mañana como un zombi y no di pie con bola, y ahora cuando lo cuento la gente se parte de risa pero a mí maldita la gracia que me hace porque se me hinchó la nariz y estuve todo el día con la cara dolorida.
Los pájaros se peleaban por las miguitas de los bocatas que iban soltando los niños cual Pulgarcitos, el sol brillaba radiante y no había nada que presagiara ningún problema.
Yo suelo andar arriba y abajo por la zona que me toca para que no haya follones y todos estén vigilados; en uno de estos paseos ¡Oh dios! Siento como si un árbol se me cayera encima; me tambaleaba y no podía mantenerme en pie.
Como pude me agaché para no caerme al suelo, me agarraba a las baldosas del patio y no veía nada más que estrellas, que como en los cómic daban vueltas a mi cabeza.
Al cabo de unos interminables minutos me fui incorporando y miré a mi alrededor para saber que me había ocurrido. Vi a unos chavales que se acercaban a inspeccionar el accidente, (a todo esto, yo seguía mareada y pálida como un muerto).
Parece ser que el causante de mi mareo fue un tremendo balonazo, no se si con intención o sin ella, que me arrearon en la cara.
Pregunté y a gritos me espetaron :
-¡Ha sido el Moja!
El Moja es un alumno marroquí, Mohamed es su nombre, más malo que la quina, que en cuanto vio y oyó aquella salió escopetado patio a través con el balón de fútbol bajo el brazo. Y échale un galgo, no podía mantenerme en pie como para ir tras él a buscarlo.
Las gafas, todas torcidas y menos mal que no me las rompieron porque me las acababa de comprar y me habían costado un riñón y parte del otro, los pelos todos de punta se me pusieron y no era capaz de poner orden en mi cabeza.
Menos mal que un compañero que vio el accidente vino enseguida a socorrerme, y a investigar el suceso.
Y no, no fue el Moja el causante del estropicio, sino unos enanos del segundo ciclo que como no tenían sitio en la cancha de fútbol, se pusieron a jugar en zona prohibida a tal fin con un balón de baloncesto, pero pegándole patadas con saña , alevosía y con todas sus fuerzas. Y allí estaba yo, en el sitio justo para recibir el impacto.
¡Dios lo que sufre una!,en el colegio corrió como la pólvora la noticia: “A la profe le han dado un balonazo que le han roto las gafas y la han tirado al suelo”
Mis alumnos los pobres subían al término del recreo asustados, (bueno eso creo, cualquiera sabe ) por si me habían hecho algo grave y cuando se cercioraron de lo contrario se reían a mandíbula batiente, ¡encima con cachondeíto!.
Estuve el resto de la mañana como un zombi y no di pie con bola, y ahora cuando lo cuento la gente se parte de risa pero a mí maldita la gracia que me hace porque se me hinchó la nariz y estuve todo el día con la cara dolorida.
lunes, marzo 19, 2007
DESFILE DE RANAS


Por fin mis niños han terminado la rana; ya os comenté el otro día que estaban haciendola en la clase de trabajos manuales, y no os podéis imaginar que éxito ha tenido.
Cuando esta mañana sonó la sirena para formar las filas y subir a clase, me sorprendí viendo una reata de chavales, todos en fila india con una rana de tela de colores colocada, unos en la cabeza, otros en el hombro y algunos la llevaban en la mano como quien lleva un peluche.
Pero no quedó ahí la cosa; en plena explicación, me doy cuenta que la mayoría está con la dichosa rana en una mano y acariciándola con la otra, con los ojos en blanco, que sólo les faltaba decirle palabras cariñosas, acunarla y cantarle una nana.
Me voy a poner seria y no dejar que la saquen en clase, porque no dan pie con bola y no se enteran de lo que explico.
Todo esto me convence que les hace más ilusión cualquier juguete fabricado por ellos mismos, que el más sofisticado aparato con que suelen descolgarse padres y abuelos en Reyes.
martes, marzo 13, 2007
TRABAJOS MANUALES
Tenemos un área que es educación artística y en ella trabajamos la plástica y la música en todas sus facetas.
Un año se nos ocurrió que debían nuestros alumnos aprender a manejar la aguja de coser para que adquirieran soltura y pudieran comprobar que ese no era sólo un trabajo de “mujeres”, que se podían hacer muchas cosas aparte de coser un botón.
Craso error. Se me presentó indignada una madre diciendo a voz en grito que su niño no cosía, que para eso estaba ella.
Por más que le razonaba y le decía que era un simple trabajo de clase y que no pretendía ningún fin oscuro, ella se emperró y se negó a que su hijo realizara la actividad. Dejó que su hijo estuviera cruzado de brazos durante todo el tiempo dedicado a ese trabajo antes que permitirle coser.
A todos los chicos les encanta ese trabajo porque es algo que no han hecho nunca y además se hacen un muñeco que se convierte en su mascota. Es una rana rellena de arroz a la que llevan a cuestas a todos lados y la guardan durante años con todo cariño.
Un día en que estaba toda la clase cosiendo muy animada y contenta, vino a mi mesa un chaval algo gordito y muy simpático a enseñarme su trabajo para que le guiara y le empezara la rana. Cuando se marchaba hacia su sitio para sentarse y proseguir con su tarea, con horror contemplé cómo otro, que era de la piel del diablo, le ponía la mano en el asiento, y en ella brillaba una aguja de lana enorme y gorda apuntando hacia arriba que hizo que me levantara de un salto para evitare la catástrofe. Pero fue imposible, el niño que iba hacia su puesto se dejó caer y….el grito que dio aún lo oigo cuando recuerdo el suceso; mientras el otro se partía de risa y a mí se me ponía los pelos como escarpias.
Temblando, intenté sacarle la aguja y no pude, porque la tenía metida hasta dentro y no había por donde cogerla. Tuve que llamar a un compañero para que me ayudara y poder sujetar al pobre muchacho que estaba atacado de los nervios, (y yo con él).
En vista del suceso nos fuimos escopetados al ambulatorio de la S.S. para que le viera un médico.
Cuando le vio se echó las manos a la cabeza y nos dijo que podía haberse quedado cojo, que gracias a la grasa que tenía en la nalga no le había llegado la aguja al hueso, que hubiera sido lo peor. A mí un sudor se me iba y otro se me venía pensando en ello.
Pero afortunadamente todo quedó en un susto y un castigo para el bestia que le cosió el culo.
Un año se nos ocurrió que debían nuestros alumnos aprender a manejar la aguja de coser para que adquirieran soltura y pudieran comprobar que ese no era sólo un trabajo de “mujeres”, que se podían hacer muchas cosas aparte de coser un botón.
Craso error. Se me presentó indignada una madre diciendo a voz en grito que su niño no cosía, que para eso estaba ella.
Por más que le razonaba y le decía que era un simple trabajo de clase y que no pretendía ningún fin oscuro, ella se emperró y se negó a que su hijo realizara la actividad. Dejó que su hijo estuviera cruzado de brazos durante todo el tiempo dedicado a ese trabajo antes que permitirle coser.
A todos los chicos les encanta ese trabajo porque es algo que no han hecho nunca y además se hacen un muñeco que se convierte en su mascota. Es una rana rellena de arroz a la que llevan a cuestas a todos lados y la guardan durante años con todo cariño.
Un día en que estaba toda la clase cosiendo muy animada y contenta, vino a mi mesa un chaval algo gordito y muy simpático a enseñarme su trabajo para que le guiara y le empezara la rana. Cuando se marchaba hacia su sitio para sentarse y proseguir con su tarea, con horror contemplé cómo otro, que era de la piel del diablo, le ponía la mano en el asiento, y en ella brillaba una aguja de lana enorme y gorda apuntando hacia arriba que hizo que me levantara de un salto para evitare la catástrofe. Pero fue imposible, el niño que iba hacia su puesto se dejó caer y….el grito que dio aún lo oigo cuando recuerdo el suceso; mientras el otro se partía de risa y a mí se me ponía los pelos como escarpias.
Temblando, intenté sacarle la aguja y no pude, porque la tenía metida hasta dentro y no había por donde cogerla. Tuve que llamar a un compañero para que me ayudara y poder sujetar al pobre muchacho que estaba atacado de los nervios, (y yo con él).
En vista del suceso nos fuimos escopetados al ambulatorio de la S.S. para que le viera un médico.
Cuando le vio se echó las manos a la cabeza y nos dijo que podía haberse quedado cojo, que gracias a la grasa que tenía en la nalga no le había llegado la aguja al hueso, que hubiera sido lo peor. A mí un sudor se me iba y otro se me venía pensando en ello.
Pero afortunadamente todo quedó en un susto y un castigo para el bestia que le cosió el culo.
lunes, febrero 26, 2007
EL GANAO
En aquellos tiempos en que yo empecé a ejercer en un pueblo de Cádiz, de vez en cuando afloraban, al igual que ahora, las plagas de piojos, qué digo, ¡abundaban los piojos!
Como no había por parte de las autoridades municipales ni sanitarias ninguna medida de prevención o de información a los padres de los niños, las maestras y maestros teníamos que tomar medidas.
Cuando veía rascarse desenfrenadamente a los chavales la cabeza, me ponía manos a la obra:
Llamaba uno por uno a los niños, que tenían que venir a mi mesa con su lápiz, y yo sentada en ella lo cogía y les miraba la cabeza para ver si tenían los dichosos piojos. Si era así los mandaba a su casa con una nota para que tomaran medidas y le limpiaran de “habitantes”.
Un día de esos en que mandé a un niño con su notificación, se me presentó la madre muy ofendida porque , según decía ella, “zu niño era no un piojozo y que ella no conzentía que yo lo puziera en duda”.
Yo le expliqué que no era nada del otro mundo, pero que tenía que quitarle a su hijo todo el rebaño que pastaba por sus lindos pelos (entre piojos y liendres), y ella seguía en sus trece diciendo que “zu hijo no tenía ná de ezo que yo afirmaba”.
Cansada de discutir llamé al niño y le enseñé la plaga que albergaba su angelito, y cuando la vio dijo:
-¡Ah, ezo!, pero zeñorita, zi ezo ehz un ganao que llevamos tos”
Como no había por parte de las autoridades municipales ni sanitarias ninguna medida de prevención o de información a los padres de los niños, las maestras y maestros teníamos que tomar medidas.
Cuando veía rascarse desenfrenadamente a los chavales la cabeza, me ponía manos a la obra:
Llamaba uno por uno a los niños, que tenían que venir a mi mesa con su lápiz, y yo sentada en ella lo cogía y les miraba la cabeza para ver si tenían los dichosos piojos. Si era así los mandaba a su casa con una nota para que tomaran medidas y le limpiaran de “habitantes”.
Un día de esos en que mandé a un niño con su notificación, se me presentó la madre muy ofendida porque , según decía ella, “zu niño era no un piojozo y que ella no conzentía que yo lo puziera en duda”.
Yo le expliqué que no era nada del otro mundo, pero que tenía que quitarle a su hijo todo el rebaño que pastaba por sus lindos pelos (entre piojos y liendres), y ella seguía en sus trece diciendo que “zu hijo no tenía ná de ezo que yo afirmaba”.
Cansada de discutir llamé al niño y le enseñé la plaga que albergaba su angelito, y cuando la vio dijo:
-¡Ah, ezo!, pero zeñorita, zi ezo ehz un ganao que llevamos tos”
domingo, febrero 04, 2007
EL DÍA DE LA PAZ
DÍA DE LA PAZ
El día 30 de enero se celebra el día de La Paz y como no puede ser menos, nosotros también lo celebramos.
Durante toda la jornada se hacen charlas, talleres, juegos solidarios, se proyectan películas y documentales para luego debatir y hacerles pensar en el significado de la palabra ”PAZ”, siempre trabajado a su nivel, claro. Es un día extraordinario para ellos y les gusta mucho.
Este año, en mi nivel, proyectamos el documental “Tú puedes cambiar el mundo”; después del debate, realizaron un mural colectivo con las frases alusivas al tema y trabajaron en grupos en diversas tareas y colaborando entre ellos.
Todo muy bien, aunque algunos intentaban reventar la armonía, sin mucho éxito, todo hay que decirlo; estuvieron toda la mañana muy animados y atareados realizando las distintas actividades que habíamos preparado.
Después del recreo, ensayamos la canción “Imagine” de Jhon Lennon que íbamos a cantar en el acto final y confeccionaron una pequeña pancarta que todos debían llevar en dicho acto en el patio de recreo con todos los alumnos del centro, incluidos los infantiles (3-5 años).
Era digno de ver la alegría con que todos coreaban y gritaban sus consignas alusivas, cantaban las canciones, y aplaudían a rabiar.
Las vallas del colegio estaban repletas de padres y mirones que se lo pasaban en grande al ver a toda la menudencia hacer propuestas para un mundo sin conflictos, empezando por los que surgen el patio de recreo por las pistas y las disputas más peregrinas.
Cuando acabó la jornada y se pusieron en fila para salir, iban contentos y satisfechos pensando que ellos también pueden hacer algo por un mundo en Paz.
Otro día os contaré algunos detalles que suelen pasar (a mí al menos sí me han pasado) en este día de la paz. Sobre todo cuando surge el tema de una pelea entre amigos y compañeros. Pero ya digo, eso será otro día. Este año todo ha salido a pedir de boca.
Hasta otra.
El día 30 de enero se celebra el día de La Paz y como no puede ser menos, nosotros también lo celebramos.
Durante toda la jornada se hacen charlas, talleres, juegos solidarios, se proyectan películas y documentales para luego debatir y hacerles pensar en el significado de la palabra ”PAZ”, siempre trabajado a su nivel, claro. Es un día extraordinario para ellos y les gusta mucho.
Este año, en mi nivel, proyectamos el documental “Tú puedes cambiar el mundo”; después del debate, realizaron un mural colectivo con las frases alusivas al tema y trabajaron en grupos en diversas tareas y colaborando entre ellos.
Todo muy bien, aunque algunos intentaban reventar la armonía, sin mucho éxito, todo hay que decirlo; estuvieron toda la mañana muy animados y atareados realizando las distintas actividades que habíamos preparado.
Después del recreo, ensayamos la canción “Imagine” de Jhon Lennon que íbamos a cantar en el acto final y confeccionaron una pequeña pancarta que todos debían llevar en dicho acto en el patio de recreo con todos los alumnos del centro, incluidos los infantiles (3-5 años).
Era digno de ver la alegría con que todos coreaban y gritaban sus consignas alusivas, cantaban las canciones, y aplaudían a rabiar.
Las vallas del colegio estaban repletas de padres y mirones que se lo pasaban en grande al ver a toda la menudencia hacer propuestas para un mundo sin conflictos, empezando por los que surgen el patio de recreo por las pistas y las disputas más peregrinas.
Cuando acabó la jornada y se pusieron en fila para salir, iban contentos y satisfechos pensando que ellos también pueden hacer algo por un mundo en Paz.
Otro día os contaré algunos detalles que suelen pasar (a mí al menos sí me han pasado) en este día de la paz. Sobre todo cuando surge el tema de una pelea entre amigos y compañeros. Pero ya digo, eso será otro día. Este año todo ha salido a pedir de boca.
Hasta otra.
domingo, diciembre 31, 2006
LO QUE HAY QUE VER
Lo que os voy a contar no se si es para reír o llorar, ya me diréis vosotros como he de tomármelo, ahí va lo que me pasó el otro día en clase.
Estaba explicando, aclarando dudas y corrigiendo ejercicios, en fin todo lo que se hace en una clase normal de un día cualquiera.
Llaman, la conserje me trae una nota, me acerco un momento a la puerta a leerla y cuando cierro y me vuelvo hacia la clase ¡¡¡¡¡¡HORROR!!!!!!! ¿¿¿¿Que ven mis ojos ¿?????? Pues a un alumno en la palestra con los pantalones bajados y enseñando el “mandaíto” (no puedo llamarlo con otro nombre)
Me quedé de piedra.
¿Qué hacer en esta situación?
Pues charla al canto , bajada a jefatura de estudios, castigo correspondiente. Y la contestación del chaval a la pregunta de por qué lo hizo fue : “ Era para hacer una gracia “
En fin no gana una para sustos, ahora me río y cuando lo cuento la gente se hace de cruces, pero en ese momento me llevaban los demonios.
Por más que una se esfuerza en enseñar a comportarse y buenos modales siempre me sorprenden con alguna “gracia”
Estaba explicando, aclarando dudas y corrigiendo ejercicios, en fin todo lo que se hace en una clase normal de un día cualquiera.
Llaman, la conserje me trae una nota, me acerco un momento a la puerta a leerla y cuando cierro y me vuelvo hacia la clase ¡¡¡¡¡¡HORROR!!!!!!! ¿¿¿¿Que ven mis ojos ¿?????? Pues a un alumno en la palestra con los pantalones bajados y enseñando el “mandaíto” (no puedo llamarlo con otro nombre)
Me quedé de piedra.
¿Qué hacer en esta situación?
Pues charla al canto , bajada a jefatura de estudios, castigo correspondiente. Y la contestación del chaval a la pregunta de por qué lo hizo fue : “ Era para hacer una gracia “
En fin no gana una para sustos, ahora me río y cuando lo cuento la gente se hace de cruces, pero en ese momento me llevaban los demonios.
Por más que una se esfuerza en enseñar a comportarse y buenos modales siempre me sorprenden con alguna “gracia”
miércoles, noviembre 22, 2006
HORMONAS A TOPE

Llevo un tiempo sin escribir por falta de lo mismo, tiempo, pero hoy que estoy un poco más libre, me decido a poneros esta muestra de la prosa coloquial de mis alumnos, que dicho sea de paso, están como motos, con las hormonas a cien, y no saben como llamar la atención de sus compañeras.
Esta nota la confisqué un día en que yo explicaba con afán lenguaje, y les glosaba las virtudes de leer para pasar un rato agradable, aprender, divertirse..., en fin todas esas cosas que decimos a los niños para que lean un poco, pero a la vista está que no me hacían ni puñetero caso.
La cuestión es que como leer, leer, no leían, pero sí escribían y se mandaban estas notitas, de las cuales yo cogí una por azar.
El dichoso papelito me sirvió por lo menos para explicar a los implicados cómo se escribe el verbo gustar.¡Espero que lo hayan aprendido!
domingo, octubre 15, 2006
¡¡¡PRIMERA EXCURSIÓN DEL AÑO!!!
En fin, nunca escarmentaré, porque no se me ocurre otra cosa que proponer una excursión a la sierra de Madrid, concretamente al valle del Lozoya a ver al natural esos parajes espléndidos que los chicos han estudiado en los libros en este curso recién comenzado.
Al punto de la mañana salimos todos contentos con la mochila a cuestas llena de bocadillos y ganas de pasarlo bien, poco les faltaba para cantar eso de “Qué buenas son las seños del colegio, qué buenas son, que nos llevan de excursión.”
Al llegar a Rascafría bajamos del autobús y empezamos a caminar por una senda muy apropiada para los niños, porque era muy llana y se andaba de maravilla.
El día estaba genial, ni frío ni calor, el sol no brillaba lo cual era mejor para nuestras in tenciones de hacer una marcha observando el paisaje, las montañas y la flora del lugar, no sudaríamos ni nos agobiaría el calor.
A la media hora ya empezamos a ver que los chavales no estaban en su mejor forma y teníamos que andar arreando a los rezagados, pero, ¡ay! eso era al principio, conforme pasaba el tiempo y la marcha avanzaba, se les bajaba la pez al culo como quien dice y empezaban a preguntar que cuánto faltaba, que si ya estábamos llegando…
Se distraían con cualquier cosa, unos caballos sueltos por el monte, unas vacas, unas setas…Todo eso les sorprendía y a nosotros nos gratificaba ver las caras de sorpresa que ponían.
Bien se veía que no salían del duro asfalto a menudo y todo les llamaba la atención. Da pena ver a chicos de 10, 11 años que no han visto al natural un gallo o animal parecido, pronto sólo lo conocerán por los libros y los dibujos animados…¡¡¡qué pena!!!!!
Sigamos narrando en orden la salida: Después de una hora y media más o menos hicimos una parada para comer el bocadillo de media mañana y reponer fuerzas.
Seguimos la ruta y ya digo que no eran muy andarines, uno de ellos nos proporcionó una rama que encontró en el suelo y que yo utilicé para seguir arreando como quien lleva un rebaño de cabras, ya digo, con el bastón iba azuzando a los chavales porque se quedaban rezagados.
Cuando llegamos al sitio convenido , en donde se encuentra una especie de monumento al guardia forestal y que era el final de la marcha, nos detuvimos para comer y descansar hasta que el autobús nos recogiera unos metros más abajo .Mira que el paraje era un sitio precioso y la vista era de lo mejor, pero ellos no estaban por la labor.
Allí acabaron por desmadrarse, después de comer y sin soltar la mochila, (no la dejaban ni a sol ni a sombra), empezaron a correr e incordiarse los unos a los otros y, claro, siempre venía alguien a darnos el parte. No nos dejaban a nosotros descansar y comer el bocata que llevábamos, así que teníamos que levantarnos a poner paz y ver qué pasaba. Fue muy cansado.
A las 3 y media decidimos visto el panorama empezar a bajar al lugar en que nos esperaba el bus. El camino fue corto y en especial sonoro, (por los gritos que iban arreando).
Montamos en el autobús y allí ya no tengo fuerzas para recordar la lata que dieron los malditos; no se sentaban ni a tiros, se daban con todo lo que tenían a mano, que aunque no era mucho cualquier cosa les servía como arma de guerra. En fin, ya digo que fue un poema de regreso. Nos juramos todas/os los que íbamos a cargo de la jauría que por este año ya habíamos cumplido y les amenazamos con suspender el resto de las salidas, fuera donde fueran. Ya veremos si surte efecto.
Desde luego no se paga con dinero el trabajo que realizamos. Menos mal que se nos olvida de una vez a otra.
Al punto de la mañana salimos todos contentos con la mochila a cuestas llena de bocadillos y ganas de pasarlo bien, poco les faltaba para cantar eso de “Qué buenas son las seños del colegio, qué buenas son, que nos llevan de excursión.”
Al llegar a Rascafría bajamos del autobús y empezamos a caminar por una senda muy apropiada para los niños, porque era muy llana y se andaba de maravilla.
El día estaba genial, ni frío ni calor, el sol no brillaba lo cual era mejor para nuestras in tenciones de hacer una marcha observando el paisaje, las montañas y la flora del lugar, no sudaríamos ni nos agobiaría el calor.
A la media hora ya empezamos a ver que los chavales no estaban en su mejor forma y teníamos que andar arreando a los rezagados, pero, ¡ay! eso era al principio, conforme pasaba el tiempo y la marcha avanzaba, se les bajaba la pez al culo como quien dice y empezaban a preguntar que cuánto faltaba, que si ya estábamos llegando…
Se distraían con cualquier cosa, unos caballos sueltos por el monte, unas vacas, unas setas…Todo eso les sorprendía y a nosotros nos gratificaba ver las caras de sorpresa que ponían.
Bien se veía que no salían del duro asfalto a menudo y todo les llamaba la atención. Da pena ver a chicos de 10, 11 años que no han visto al natural un gallo o animal parecido, pronto sólo lo conocerán por los libros y los dibujos animados…¡¡¡qué pena!!!!!
Sigamos narrando en orden la salida: Después de una hora y media más o menos hicimos una parada para comer el bocadillo de media mañana y reponer fuerzas.
Seguimos la ruta y ya digo que no eran muy andarines, uno de ellos nos proporcionó una rama que encontró en el suelo y que yo utilicé para seguir arreando como quien lleva un rebaño de cabras, ya digo, con el bastón iba azuzando a los chavales porque se quedaban rezagados.
Cuando llegamos al sitio convenido , en donde se encuentra una especie de monumento al guardia forestal y que era el final de la marcha, nos detuvimos para comer y descansar hasta que el autobús nos recogiera unos metros más abajo .Mira que el paraje era un sitio precioso y la vista era de lo mejor, pero ellos no estaban por la labor.
Allí acabaron por desmadrarse, después de comer y sin soltar la mochila, (no la dejaban ni a sol ni a sombra), empezaron a correr e incordiarse los unos a los otros y, claro, siempre venía alguien a darnos el parte. No nos dejaban a nosotros descansar y comer el bocata que llevábamos, así que teníamos que levantarnos a poner paz y ver qué pasaba. Fue muy cansado.
A las 3 y media decidimos visto el panorama empezar a bajar al lugar en que nos esperaba el bus. El camino fue corto y en especial sonoro, (por los gritos que iban arreando).
Montamos en el autobús y allí ya no tengo fuerzas para recordar la lata que dieron los malditos; no se sentaban ni a tiros, se daban con todo lo que tenían a mano, que aunque no era mucho cualquier cosa les servía como arma de guerra. En fin, ya digo que fue un poema de regreso. Nos juramos todas/os los que íbamos a cargo de la jauría que por este año ya habíamos cumplido y les amenazamos con suspender el resto de las salidas, fuera donde fueran. Ya veremos si surte efecto.
Desde luego no se paga con dinero el trabajo que realizamos. Menos mal que se nos olvida de una vez a otra.
domingo, septiembre 24, 2006
COMENTARIOS EN CLASE
Los niños son una incógnita, no sabes por dónde te van a salir y si tú crees que no se enteran de nada, vas listo. Mejor no hables delante de ellos ni en clave, porque son unos linces y las cogen al vuelo. Si no, ved lo que me comentó un niño a la pregunta de porqué había faltado los dos días anteriores:
-He estado en casa de mis abuelos estos días porque mi madre se ha ido a Londres a abortar (sic).Me dejó de piedra el que un niño estuviera al tanto del motivo del viaje de su madre y si ésta se entera que va diciendo eso por ahí le da algo.
Ese mismo alumno, cuando estábamos dando la unidad de la reproducción humana, (que por cierto les gusta un montón y se dan codazos, risitas nerviosas, miradas de complicidad…pero eso lo dejo para otro día), me preguntó muy interesado por el tema:
-Seño, las mujeres que han tenido un aborto, ¿pueden volver a tener hijos?
Estaba visto que el tema se le quedó grabado y no había ocasión en que no preguntase o dijese algo a propósito de ello.
Tiempo después me encontré a ese mismo chaval en la calle y pude comprobar que estaba hecho un chaval estupendo y me contó sus proyectos. Espero que se hayan cumplido todos.
martes, septiembre 12, 2006
¡A las trincheras!
Acabamos de empezar el curso y el colegio parece un campo de batalla, hay obras que se podían haber realizado en verano y, claro, no se han hecho, para qué, si se pueden hacer cuando todos los niños están ya en las clases y darles la matraca a ellos y no dejar trabajar a los profesores....
Cuando digo las trincheras es así literalmente el aspecto que tenía el colegio el día 1 en que me incorporé, veréis: los servicios de alumnos no existían, solo las paredes, los materiales yacían por los pasillos, los sanitarios dormían en los descansillos, los cables de las máquinas salían de las clases y las puertas de algunas aulas sencillamente ya no estaban.. El polvo se podía masticar, y al andar por los pasillos quedaban tus huellas en el suelo como testimonio escrito de toda la incompetencia de que son capaces los encargados del mantenimiento de los colegios.
Todo era un caos y no se podía andar por ningún sitio, no había hueco para que nosotros, los profesores, pudiéramos hacer nuestro trabajo,
-Esto será el primer día- pensamos con optimismo, el lunes estará todo solucionado.
Infelices de nosotros. Al día de hoy martes 12 de septiembre, el caos sigue imperando en el centro. Los alumnos no pueden ir a los lavabos de su planta y tienen que bajar a otra para poder usarlos, el polvo y el calor que hace en las aulas nos hace pensar en el desierto, y va para rato......
Pero como no todo son tristezas ante la falta de respeto al trabajo de un colectivo que es fundamental para el futuro de un país, otra vez empiezo con el corazón alegre y el ánimo claro para olvidar todas esas “pequeñas” zancadillas y poder hacer mi trabajo lo mejor que pueda en esas circunstancias.
9 de la mañana: todo son ojos y miradas entre ellos. Entran a clase y se sientan con sus amigos del curso anterior. Después de un rato y tras haber roto el hielo, la clase va como una seda y se sienten ya como en casa, “en su cole”.Hablamos de los proyectos que tenemos en el año que empieza , se les ve ilusionados...¡Dios mío que sigan con ilusión y ganas!
La mañana pasa volando y cuando toca el timbre anunciando la hora de la salida , corren por los polvorientos pasillos, bajan de dos en dos los escalones y enfilan la salida con una vitalidad que da gloria verlos.
Se acabó el verano y empieza la ardua tarea de sacar lo mejor de todos ellos
Cuando digo las trincheras es así literalmente el aspecto que tenía el colegio el día 1 en que me incorporé, veréis: los servicios de alumnos no existían, solo las paredes, los materiales yacían por los pasillos, los sanitarios dormían en los descansillos, los cables de las máquinas salían de las clases y las puertas de algunas aulas sencillamente ya no estaban.. El polvo se podía masticar, y al andar por los pasillos quedaban tus huellas en el suelo como testimonio escrito de toda la incompetencia de que son capaces los encargados del mantenimiento de los colegios.
Todo era un caos y no se podía andar por ningún sitio, no había hueco para que nosotros, los profesores, pudiéramos hacer nuestro trabajo,
-Esto será el primer día- pensamos con optimismo, el lunes estará todo solucionado.
Infelices de nosotros. Al día de hoy martes 12 de septiembre, el caos sigue imperando en el centro. Los alumnos no pueden ir a los lavabos de su planta y tienen que bajar a otra para poder usarlos, el polvo y el calor que hace en las aulas nos hace pensar en el desierto, y va para rato......
Pero como no todo son tristezas ante la falta de respeto al trabajo de un colectivo que es fundamental para el futuro de un país, otra vez empiezo con el corazón alegre y el ánimo claro para olvidar todas esas “pequeñas” zancadillas y poder hacer mi trabajo lo mejor que pueda en esas circunstancias.
9 de la mañana: todo son ojos y miradas entre ellos. Entran a clase y se sientan con sus amigos del curso anterior. Después de un rato y tras haber roto el hielo, la clase va como una seda y se sienten ya como en casa, “en su cole”.Hablamos de los proyectos que tenemos en el año que empieza , se les ve ilusionados...¡Dios mío que sigan con ilusión y ganas!
La mañana pasa volando y cuando toca el timbre anunciando la hora de la salida , corren por los polvorientos pasillos, bajan de dos en dos los escalones y enfilan la salida con una vitalidad que da gloria verlos.
Se acabó el verano y empieza la ardua tarea de sacar lo mejor de todos ellos
martes, junio 27, 2006
FIN DE CURSO
El último día de clase fue de lo más ameno, tuvimos de todo: a primera hora nos vimos la peli “Un canguro super duro” que parece que les gustó porque las fieras rugían en los momentos más emocionantes. Estaban todos los alumnos del ciclo, 75 para ser exactos, se puede uno imaginar cómo estaba el patio de butacas. Lo montamos en el teatro con una pantalla super grande y un videoproyector, vamos que parecía un cine de verdad.
Después de ver la peli, un grupo de niñas había ensayado unos bailes que nos hicieron mover el esqueleto en el teatro con luces y toda la parafernalia que necesitaban para su actuación; la verdad es que lo hacían muy bien, algunas mejor que estudiar.
Y por último tuvimos una fiesta de patatas, gusanitos, cortezas.....y refrescos para celebrar las vacaciones. Se pusieron hasta las cejas de todas esas guarrerías que venden en los frutos secos y que les gusta tanto, vamos que parecía que no habían comido en su vida. Cuando ya la cosa empezó a derivar en la batalla campal de cortezas y panchitos vimos que era la hora de subirnos a clase para acabar de rematar la faena: “Las notas”
Y ahí fue el momento más decepcionante para algunos, sobre todo los que no habían pegado un palo al agua, no sé por qué extraña razón creían que iban a aprobar sin haber trabajado y sin abrir un libro. Los demás, los que se lo habían currado, estaban más contentos que unas castañuelas y haciendo la lista de los regalos que iban a pedir por haber hecho bien su trabajo. Pobres padres, lo caro que les sale que sus hijos aprueben.
Y en ese momento tocó la sirena y salieron escaleras abajo chillando y cantando a voz en grito. Yo me senté un momento en la silla para hacerme a la idea de que ya no tendría que aguantar el rugido de la marabunta y relajarme un poco, que la mañana había sido muy movidita.
Y así, yo también me fui despacito y me di un homenaje tomándome una caña con los compas para celebrar que las clases habían por fin terminado.
Después de ver la peli, un grupo de niñas había ensayado unos bailes que nos hicieron mover el esqueleto en el teatro con luces y toda la parafernalia que necesitaban para su actuación; la verdad es que lo hacían muy bien, algunas mejor que estudiar.
Y por último tuvimos una fiesta de patatas, gusanitos, cortezas.....y refrescos para celebrar las vacaciones. Se pusieron hasta las cejas de todas esas guarrerías que venden en los frutos secos y que les gusta tanto, vamos que parecía que no habían comido en su vida. Cuando ya la cosa empezó a derivar en la batalla campal de cortezas y panchitos vimos que era la hora de subirnos a clase para acabar de rematar la faena: “Las notas”
Y ahí fue el momento más decepcionante para algunos, sobre todo los que no habían pegado un palo al agua, no sé por qué extraña razón creían que iban a aprobar sin haber trabajado y sin abrir un libro. Los demás, los que se lo habían currado, estaban más contentos que unas castañuelas y haciendo la lista de los regalos que iban a pedir por haber hecho bien su trabajo. Pobres padres, lo caro que les sale que sus hijos aprueben.
Y en ese momento tocó la sirena y salieron escaleras abajo chillando y cantando a voz en grito. Yo me senté un momento en la silla para hacerme a la idea de que ya no tendría que aguantar el rugido de la marabunta y relajarme un poco, que la mañana había sido muy movidita.
Y así, yo también me fui despacito y me di un homenaje tomándome una caña con los compas para celebrar que las clases habían por fin terminado.
miércoles, junio 14, 2006
EL PATIO
El patio de mi colegio, mejor dicho, el patio del colegio donde trabajo impartiendo clases es un patio de lo más particular, como me recuerda una canción infantil; allí se dan cita a la hora del recreo 600 niños de edades comprendidas entre 5 y 12- 13 años.
Pero creáis que se mezclan, no, cada ciclo juega en un determinado lugar que ellos mismos han prefijado, pueden hacerlo por todo el patio. Lo único que está repartido son las canchas de deporte.
Los mas pequeños cuando llegan al colegio se reúnen en la zona de arena y allí juegan con cubos y palas igual que en una playa; pero no duran mucho porque poco a poco empiezan a hacer incursiones y explorar todo a lo largo y ancho de todo el recreo, y pasado el primer trimestre ya no quieren permanecer en la zona de "los pequeños", se van de excursión y se adentran en todos esos espacios para ellos desconocidos.
Y los mayores, ¡ay! esos, campan a sus anchas por la zona de las pistas imponiendo su ley, que es la de" como soy el mayor, me toca jugar a mí y tú te fastidias"; todos los días hay discusiones por la zona de futbol, y eso que tienen repartidas las canchas por ciclos, pero es la ley del más fuerte.
Los que son del 2º ciclo no creáis que se dejan intimidar, luchan por sus derechos como jabatos.
Cuando me toca guardia en el patio de recreo, y eso es dos días a la semana, es un verdadero martirio, sobre todo ahora que ya finaliza el curso. Los pequeños se meten con los mayores y les incordian, los mayores abusan de su fuerza y les dan collejas, las niñas pasean y juegan a la goma, y algunas se sientan para oír música en su MP3. En fin, los más pesados sin duda son los infantiles, que te tienen hasta la coronilla con: "que no me deja jugar....", "que no me ajunta....." “ que me ha dicho pu... y lo que sigue...”, “ que me ha dado una patada en mis partes”
Os podéis imaginar que es un no parar y no te dejan ni comer la manzana de media mañana, a veces se te atraganta, y eso sin contar los balonazos que te arrean sin cesar cuando estás en la zona de las canchas .
Pero que queréis, me encanta mi trabajo y no lo cambio por nada, aunque si cambiaría a algunos pelmazos que te tiran de la chaqueta para que les hagas caso.
Pero creáis que se mezclan, no, cada ciclo juega en un determinado lugar que ellos mismos han prefijado, pueden hacerlo por todo el patio. Lo único que está repartido son las canchas de deporte.
Los mas pequeños cuando llegan al colegio se reúnen en la zona de arena y allí juegan con cubos y palas igual que en una playa; pero no duran mucho porque poco a poco empiezan a hacer incursiones y explorar todo a lo largo y ancho de todo el recreo, y pasado el primer trimestre ya no quieren permanecer en la zona de "los pequeños", se van de excursión y se adentran en todos esos espacios para ellos desconocidos.
Y los mayores, ¡ay! esos, campan a sus anchas por la zona de las pistas imponiendo su ley, que es la de" como soy el mayor, me toca jugar a mí y tú te fastidias"; todos los días hay discusiones por la zona de futbol, y eso que tienen repartidas las canchas por ciclos, pero es la ley del más fuerte.
Los que son del 2º ciclo no creáis que se dejan intimidar, luchan por sus derechos como jabatos.
Cuando me toca guardia en el patio de recreo, y eso es dos días a la semana, es un verdadero martirio, sobre todo ahora que ya finaliza el curso. Los pequeños se meten con los mayores y les incordian, los mayores abusan de su fuerza y les dan collejas, las niñas pasean y juegan a la goma, y algunas se sientan para oír música en su MP3. En fin, los más pesados sin duda son los infantiles, que te tienen hasta la coronilla con: "que no me deja jugar....", "que no me ajunta....." “ que me ha dicho pu... y lo que sigue...”, “ que me ha dado una patada en mis partes”
Os podéis imaginar que es un no parar y no te dejan ni comer la manzana de media mañana, a veces se te atraganta, y eso sin contar los balonazos que te arrean sin cesar cuando estás en la zona de las canchas .
Pero que queréis, me encanta mi trabajo y no lo cambio por nada, aunque si cambiaría a algunos pelmazos que te tiran de la chaqueta para que les hagas caso.
miércoles, mayo 31, 2006
HOY DÍA DE EXCURSIÓN
¡Qué contentos iban los niños al colegio hoy! Claro, nos íbamos de excursión a un sitio de esos que hacen muchas actividades y los críos no paran en todo el día. Multiaventura los llaman.
Como en el autobús no suelen estarse quietos, les pone el conductor una peli de Harry Potter a ver si las fieras se amansan. Diversidad de opiniones. Unos que sí, otros que no, total, que entre el ruido de la peli y el guirigay que ellos forman se me levanta dolor de cabeza.
A medio camino empiezan los mareos. La compa y yo repartimos bolsas. Y como no podía ser de otro modo, algunos vomitan. ¡Qué peste! empiezan a decir.
¡ Vuelta a levantarnos! ..... Recogemos las bolsas y las tiramos en la papelera, que ya empieza a oler un pilín mal . (Tengo que decir que yo no puedo ni oler las vomitonas porque voy detrás de ellos y me pongo fatal)
Llegamos por fin a nuestro destino. Los niños se bajan y formas las filas .Vienen los monitores y nos dicen:
-No os preocupéis de nada, nosotros nos encargamos de los chavales.
¿Es posible tamaña felicidad?, pues como parece ser que sí, nos fuimos antes de que se arrepintieran a dar un paseo y conocer el pueblecito que está al lado, que por cierto, estaba desierto, no se veía un alma.
Seguimos toda la mañana relajándonos.De vez en cuando divisábamos a algún chico pero no nos hacían ni caso, ellos estaban a lo suyo.
Hora de comer.
Teníais que ver cómo lo hacían, devoraban los bocadillos, se intercambiaban chucherías y luego se tumbaron un rato al sol. Que cosas, las niñas presumiendo y los niños haciendo el bruto.
Bueno, pues viene la segunda parte, y bajan al pantano. (Nosotras tomando café, seguimos relajándonos).
Como va pasando la jornada, se nos ocurre ir a ver lo bien que se lo pasaban y nos bajamos también al pantano. Cuando llegamos y los vimos chapoteando en el agua casi nos da un telele.
Unos estaban montando en el Kayac, otros con el chaleco salvavidas esperaban turno y otros se bañaban, el agua se removía con el chapoteo y tenia un color mas bien feo, pero a allos no parecía importarles.
A nosotras se nos atragantó el café, y ya no pudimos despegarnos de allí. Tengo que decir que los monitores controlaban todo, pero nosotras no nos fiábamos y empezamos a mirar como posesas al agua, no fuera a ser que se los tragara de repente.
Gracias a Dios que todo acabó de maravilla. Se lo pasaron bomba y cuando subían hacia las instalaciones comentaban.
-¡Jo, macho!, Qué pasada de excursión, éstas son las que molan y no las del teatro y los museos.
Y como el día no daba mas de sí, contamos cabezas, nos montamos en los autobuses para regresar, y allá que nos pusimos en marcha con las vomitonas de rigor, y todos los chavales contentos por lo bien que se lo habían pasado.
Cuando nos bajamos en la puerta del colegio y se los devolvimos a sus padres, respiramos aliviadas, nos relajamos de verdad y nos fuimos a casita a descansar de tan duro día.
martes, mayo 23, 2006
LA TIERRA Y EL SOL
Cuatro de la tarde de un caluroso mes de mayo en el pueblo de la sierra gaditana donde pasé mis primeros años de docencia. Clase en penumbra para luchar contra el sol que entraba a raudales por las ventanas. Moscas revoloteando machaconamente por el aula. Niños soñolientos . Maestra (o sea, yo) explicando el sistema solar e intentando atraer su atención.
En un momento determinado, para intentar que participaran de la explicación y sacudieran su modorra, pregunto:
-A ver, Juan ¿Qué ocurriría si la Tierra estuviera más lejos o más cerca del Sol?
El alumno, sin dejar de sujetarse la cabeza con la mano que tenía apoyada en la mesa ,y sin inmutarse contesta:
-Poh, zeñorita, la tierra no tiene que ehtá ni mah cerca ni mah lehos der Zó, ehtá mu bien donde ehtá.
Eso es el calor que derrite los cerebros y les impide razonar, pensé yo para mis adentros.
En ese momento sonó la campana y milagrosamente salieron todos del aula bien despiertos y sin pizca de modorra, dejándome sola y pensando:"Mañana será otro día"
En un momento determinado, para intentar que participaran de la explicación y sacudieran su modorra, pregunto:
-A ver, Juan ¿Qué ocurriría si la Tierra estuviera más lejos o más cerca del Sol?
El alumno, sin dejar de sujetarse la cabeza con la mano que tenía apoyada en la mesa ,y sin inmutarse contesta:
-Poh, zeñorita, la tierra no tiene que ehtá ni mah cerca ni mah lehos der Zó, ehtá mu bien donde ehtá.
Eso es el calor que derrite los cerebros y les impide razonar, pensé yo para mis adentros.
En ese momento sonó la campana y milagrosamente salieron todos del aula bien despiertos y sin pizca de modorra, dejándome sola y pensando:"Mañana será otro día"
lunes, mayo 15, 2006
LAS REFORMAS DE LA ENSEÑANZA
Aunque esto que voy a escribir es muy viejo entre lo docentes, y ha circulado mucho entre nosotros no puedo sustraerme a hacerlo público, ya que se ajusta algo a lo que ha pasado con las diversas reformas que hemos sufrido en la enseñanza y tiene su miaja de gracia:
La evolución de un problema matemático
Enseñanza 1960
Un campesino vende un saco de patatas por 1000 pesetas. Sus gastos de producción se elevan a los 4/5 del precio de venta. ¿Cuál es su beneficio?
Enseñanza tradicional 1970
Un campesino vende un saco de patatas por 1000 pesetas. Sus gastos de producción se elevan a los 4/5 del precio de venta, esto es, a 800 ptas. ¿Cuál es su beneficio?
Enseñanza moderna 1980
Un campesino cambia un conjunto P de patatas por un conjunto M de monedas. El cardinal del conjunto M es igual a 1000 ptas. y cada elemento P que pertenece aM vale 1 pta. Dibuja 1000 puntos gordos que representan los elementos del conjunto M. El conjunto F de los gastos de producción comprende 200 puntos gordos menos que el conjunto M. Representa el conjunto F como subconjunto del conjunto M y da la respuesta a la cuestión siguiente: ¿Cuál es el cardinal del conjunto B de beneficios?
L.O.G.S.E.
Un agricultor vende un saco de patatas por 1000 ptas. Los gastos de producción se elevan a 800 ptas, y el beneficio es de 200 ptas.
Subraya la palabra "patata" y discute sobre ella con tu compañero.
La siguiente reforma
El tio Ebaristo lavriego burgues latifundista y intermediario es un kapitalista insolidario que sanriquecido con 12000 euros al vender especulando con costales de patatas. Analiza el testo y vusca las faltas de sintasi dortografia de puntuacion y deseguido di lo que tu digieres de estos abusos antidemocraticos.
Hasta la próxima.
Un campesino vende un saco de patatas por 1000 pesetas. Sus gastos de producción se elevan a los 4/5 del precio de venta. ¿Cuál es su beneficio?
Enseñanza tradicional 1970
Un campesino vende un saco de patatas por 1000 pesetas. Sus gastos de producción se elevan a los 4/5 del precio de venta, esto es, a 800 ptas. ¿Cuál es su beneficio?
Enseñanza moderna 1980
Un campesino cambia un conjunto P de patatas por un conjunto M de monedas. El cardinal del conjunto M es igual a 1000 ptas. y cada elemento P que pertenece aM vale 1 pta. Dibuja 1000 puntos gordos que representan los elementos del conjunto M. El conjunto F de los gastos de producción comprende 200 puntos gordos menos que el conjunto M. Representa el conjunto F como subconjunto del conjunto M y da la respuesta a la cuestión siguiente: ¿Cuál es el cardinal del conjunto B de beneficios?
L.O.G.S.E.
Un agricultor vende un saco de patatas por 1000 ptas. Los gastos de producción se elevan a 800 ptas, y el beneficio es de 200 ptas.
Subraya la palabra "patata" y discute sobre ella con tu compañero.
La siguiente reforma
El tio Ebaristo lavriego burgues latifundista y intermediario es un kapitalista insolidario que sanriquecido con 12000 euros al vender especulando con costales de patatas. Analiza el testo y vusca las faltas de sintasi dortografia de puntuacion y deseguido di lo que tu digieres de estos abusos antidemocraticos.
Hasta la próxima.
sábado, mayo 13, 2006
¡¡OH CIELOS QUE HORROR!!
¡¡¡OH CIELOS QUE HORROR!!!
Después de explicar el tema, dibujarlo, esquematizarlo, repetirlo, y no se cuantas cosas más hasta quedarme afónica, esta es la contestación que me escribió una alumna a la pregunta sobre la clasificación de los cuadriláteros. Advierto que es copia literal tal y como me la entregó, aunque faltan una serie de dibujos de cuadriláteros que hizo para ayudarse en la explicación.
"Todas las figuras que tengan cuatro lados. Van a ser cuadriláteros. Porque también pueden ser polígonos, ángulos ect. El cuadrado si es mas largo da lo mismo sigue teniendo cuatro lados. Luego el cuadrado puede ser un poquito más pequeño que este. Y sigue teniendo los cuatro lados da igual que sea grande pequeño el tamaño no importa lo que importa es sus áreas y que tengan cuatro lados porque estamos con el cuadrilátero.”
¡Oh, cielos dame paciencia para esta dura prueba!(¡¡¡Suspiros, suspiros!!!!!).
Después de esta muestra de sabiduría y estudio, no me queda más opción que resignarme y seguir trabajando para que esto no sea más que una anécdota graciosa, y que la próxima vez que pregunte por escrito algo no me den estos sustos.
Hasta la próxima.
"Todas las figuras que tengan cuatro lados. Van a ser cuadriláteros. Porque también pueden ser polígonos, ángulos ect. El cuadrado si es mas largo da lo mismo sigue teniendo cuatro lados. Luego el cuadrado puede ser un poquito más pequeño que este. Y sigue teniendo los cuatro lados da igual que sea grande pequeño el tamaño no importa lo que importa es sus áreas y que tengan cuatro lados porque estamos con el cuadrilátero.”
¡Oh, cielos dame paciencia para esta dura prueba!(¡¡¡Suspiros, suspiros!!!!!).
Después de esta muestra de sabiduría y estudio, no me queda más opción que resignarme y seguir trabajando para que esto no sea más que una anécdota graciosa, y que la próxima vez que pregunte por escrito algo no me den estos sustos.
Hasta la próxima.
viernes, mayo 12, 2006
RECUERDOS
Cuando empecé a ejercer en la profesión, me destinaron a un pueblo de Cádiz, precioso, blanco, encantador, y allí me fui con toda la ilusión del mundo a desasnar niños. Cuando llegué, la verdad, me pareció un poco pequeño, pero eso no me arredró, y me dispuse con toda la ilusión del mundo a cumplir mi cometido.
En ese pueblo se hablaba ceceando y a mí me parecía bastante gracioso, menos cuando tenía que leer lo que escribían, ya que lo hacían tal y como hablaban, lo que a veces me resultaba confuso, porque cuando ponían "zalí de caza" no sabía si era a cazar perdices o de su propia casa.
Tenía yo un chaval avispado y muy trabajador que un buen día me dice:
-"Zeñorita, yo no he podido hacer lah tareah, porque cuando salgo de la ehcuela me voy al PPO (programa de promoción obrera, creo que significaba) a aprender a hacer loza"
Yo, ni corta ni perezosa comenté con mis compas la oportunidad de poder hacer una clase sobre la cerámica de la zona y de paso decorar el aula.Al día siguiente le digo al niño:
- "Oye, Antonio, tú que vas a aprender el oficio. ¿Qué clase de loza haces?. Contestación del chaval:
-"Poh cuar va a ze zeñorita, poh lozah par zuelo".
Tierra trágame, pensé yo por mi ignorancia del habla nativa. Ni que decir tiene que no le pedí ninguna pieza de alfarería para la clase ni nada por el estilo. En fin, eso me enseñó a averiguar lo que querían decir antes de meter la pata.
En ese pueblo se hablaba ceceando y a mí me parecía bastante gracioso, menos cuando tenía que leer lo que escribían, ya que lo hacían tal y como hablaban, lo que a veces me resultaba confuso, porque cuando ponían "zalí de caza" no sabía si era a cazar perdices o de su propia casa.
Tenía yo un chaval avispado y muy trabajador que un buen día me dice:
-"Zeñorita, yo no he podido hacer lah tareah, porque cuando salgo de la ehcuela me voy al PPO (programa de promoción obrera, creo que significaba) a aprender a hacer loza"
Yo, ni corta ni perezosa comenté con mis compas la oportunidad de poder hacer una clase sobre la cerámica de la zona y de paso decorar el aula.Al día siguiente le digo al niño:
- "Oye, Antonio, tú que vas a aprender el oficio. ¿Qué clase de loza haces?. Contestación del chaval:
-"Poh cuar va a ze zeñorita, poh lozah par zuelo".
Tierra trágame, pensé yo por mi ignorancia del habla nativa. Ni que decir tiene que no le pedí ninguna pieza de alfarería para la clase ni nada por el estilo. En fin, eso me enseñó a averiguar lo que querían decir antes de meter la pata.
miércoles, mayo 10, 2006
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